Deja de engañar, no quieras ocultar que has pasado sin tropezar.

lunes, 28 de marzo de 2011

"TGDT"

Nos reímos, y seguimos riéndonos así.
Hablando sin saber muy bien de qué ni por qué.
Después decidimos colgar, prometiendo que nos llamaremos mañana.
Es una promesa inútil: lo hubieramos hecho de todos modos.


Federico Moccia.

domingo, 27 de marzo de 2011

Aquella mañana despertó, miró su teléfono que permanecía en la mesita de noche, y comprobo que no tenía novedades. En ese momento se dio cuenta de que tenía que terminar con ello, que tenía que dejar de esperar ver esas novedades cuando despertaba, tenia que acabar con esa sensacion, dejar de existir, eliminarla por completo, porque estaba acabando con ella.
Abrir los ojos en su justa medida y darse cuenta de lo que realmente merece la pena, andar con pies de plomo y procesar correctamente los PRO'S y CONTRA'S de las situaciones en sí.
Es mas, ella ha escuchado cientos de veces que el tren solo pasa una vez, o lo tomas, o lo dejas, ha pensado cientos de veces en si él lo tomará, pero llega un punto en el que piensa que es mucho tiempo el que lleva esperando que lo tome, y si no lo ha hecho ya es probable que no lo tome en un futuro.¿ Había dicho cientos? Miles, miles de veces. Pero se acabó, camino nuevo, sendero totalmente desconocido que recorrer, nueva experiencia de la cual aprender, y sobretodo, una sonrisa por la que luchar día a día, la suya.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Posdata: Te quiero.

Lo de no hablar no duró, al poco tiempo ya no podía hacerte callar.
Pero estabas intentando impresionarme con William Blake y tus grandes planes.
Yo no tenía ni idea de que hablabas, pero no podía evitar que me gustara escucharte.
En ese momento, me enamoré de ti.

viernes, 18 de marzo de 2011

Tú me llevas.




Tú me llevas







Tú me elevas







Y no hay luces de semaforo..

Tú me llevas, me desenredas..


   Nosotros sobre el asfalto...


A través del conducto de ventilación me llegan los olores...

                   Y a través de tus gafas de sol....


Veo tus manos venir...que estan que arden..
Y correr...
                por las lineas de la mano..*
Correr...recordando los atajos...No habrá nadie que sepa donde encontrarnos...
      

19 de Junio de 1992.

Quizás a la edad de 6 años no llegas a plantearte el hecho de dejar de saber sobre alguien, igualmente tampoco te das cuenta de cuando algo desaparece, a no ser que le guardes cierto cariño y aprecio, pero no siempre es así, hay personas que maduran con antelación, y otras muchas que tardan parte de su vida en hacerlo.
Sería una exageración que dijésemos que con 6 años se podría recapacitar sobre lo que desaparece, hasta que con el paso de los años creces, preguntas, te alimentas, y te das cuenta de que aquello que desapareció jamás se fue de viaje, y que ya nunca volverá.
Aquel viaje la llevó hacia donde nadie querría ir con 5 años, y aquel viaje nadie esperó que fuese de ida, pero no de vuelta.
Jamás dejé de preguntar cuál sería el verano que pasaríamos juntas, cuál sería la navidad que compartiríamos juguetes, y mucho menos cuando volverías.

Pero el tiempo pasa, y si no es cierto también dicen que el tiempo y el olvido son como sólo uno, no para mi, y mucho menos para olvidarte a ti.

El olvido no existe, simplemente cambia de lugar en nuestra memoria, y se aprende a vivir con ello a cuestas, a pesar de que duela.
Sé de sobra que es un dia especial para ti, y que además lo pasaría contigo.
Muchísimas Felicidades Laura.

Te quiero.

Sin darnos cuenta vamos pasando los charcos.

"La Ley de la Atracción es una ley que está basada en las vibraciones que todos los seres humanos emitimos constantemente, sean positivas o negativas. Esta ley plantea que tú recibes todo aquello que das, es decir, si tú emites una vibración positiva, recibirás una carga positiva. Cuando centras tu atención en pensamientos o cosas negativas, lo que estamos haciendo es focalizar la atención en hechos negativos. La Ley de la Atracción nos devuelve lo mismo, pero con más intensidad".

jueves, 17 de marzo de 2011

Sólo con el tiempo.

Asi pasa el tiempo en nuestras vidas, donde las manecillas del reloj giran tan rapido como las aspas de un ventilador. Tal vez no lo hagan exactamente igual, pero al final del dia, siempre nos damos cuenta que el tiempo es demasiado corto y que algunos no lo sabemos aprovechar.

Marea.

Es como una red, algo que engancha a un ser y no lo deja salir de allí.
Por mucho que intentes salir de ella, no puedes, y crees que es el fin, pero
no, siempre está la parte positiva, el lado claro de la situación, la luz en
la oscuridad, el agua cuando tienes sed.. Y es que una red no siempre se
cose con cierta seguridad, con el tiempo se desgasta, se deshila, por lo
tanto, siempre queda un hueco por el cual escapar de todo, ir hacia
arriba, seguir mirando hacia delante desde otra perspectiva, y sobretodo,
volver a valorar lo que casi pierdes por un instante.
Así es la vida, un cúmulo de momentos de los que tienes que salir por tu
propio pie y sin necesidad de lamentarse por los hechos, sino de seguir
viéndolos de igual forma, pero sin infravalorarlos, porque por ello decidimos
actuar de una manera u otra, porque por ello dejamos de hacer lo que
un día nos fue mal, porque por ello evitamos caer en la misma piedra con la
que tropezamos ayer, y sobretodo, porque gracias a los momentos podemos
soportar la marea que siempre se nos avecina, y esperar la calma que llega
al salir el sol.

Intenta no respirar.

Aquel día se encontraron por básicas casualidades de la vida, se miraron, el uno al otro, simulando que jamás se habian visto
antes, aquello les pareció extraño pero a la vez querían saber más el uno del otro, aunque en ese momento no lo sintieran, decidieron probar suerte.
Con el paso del tiempo quisieron más, y más, y más, y extrañamente se forjó una amistad de la nada que nadie pensó, nisiquiera imaginó, inclusive ellos dos que sucediese.
El fué su mejor apoyo en los duros momentos, la cuidó, le prestó su hombro, le dió abrigo.
Ella hizo exactamente lo mismo, o quizás lo intentó. No era fácil hacerlo ya que él era bastante testarudo.
Básicamente eran como los hermanos gemelos, dicen que cuando uno de los gemelos muere, el otro no se lleva diferencia en cuanto a tiempo al dejar de respirar.
Pero también dicen, que cuando un sentimiento aflora no hay quien lo pare, pese a la voluntad, pese a el esfuerzo, y pese a la fuerza de uno mismo.
Quizás podríamos comparar la relación de los hermanos gemelos con una relación, el sentimiento de perder a alguien tan cercano es tan fuerte, que ni uno mismo puede combatir el miedo a quedarse solo, a perderse, a no encontrar un lugar en el que sentirse cómodo.
Así es como ella se sintió después de perder esa gran parte de su vida, esos dichosos años en los que se encontraba en la cumbre, en los que nunca imaginó que podría bajar una pendiente con tanta cuesta hacia abajo.
Pero el realismo abunda en ella, sabe que es lo correcto, no siempre lo correcto es lo cierto, pero quizás es la salida mas fácil, borrar un camino para incorporarse a otro.
Para ello tiene que buscarlo, y para buscarlo necesita tiempo.
Un tiempo de inicio, un tiempo de reflexión, un tiempo de cambios, un tiempo de necesidad, un tiempo para darse cuenta de que no siempre en la cumbre se está bien, un tiempo en el que poder subir de nuevo a la cumbre, pero esta vez prepararse para nuevas recaídas.
No por ello ese sentimiento dejó de ser lo que fué en su dia, sólo dejó de medir. Como si de una planta se tratase, y estuviese en pleno crecimiento pero en ese momento, dejó de regarse por el miedo a que tocase el techo, quizás habría sido la planta mas bonita del jardín botánico, pero eso jamás lo sabremos, porque dejaron de regarla..
Se sentía tan insignificante frente a él que sus latidos eran cada vez mas ligeros, casi al ritmo de sus pies.
No habia tiempo que perder, él lo sabia, pero su cuerpo vivía exhausto y la voluntad ya no era suficiente.
¿Qué pesa más? ¿Las ganas de paralizarte frente a este huracán insoportable, o seguir aniquilándote por ganar la carrera?